Los gatos son animales independientes que viven por su cuenta y que no necesitan de órdenes para su convivencia en casa. Pero también son animales de costumbres y de adaptarse a las repeticiones. Por lo que, aunque es más difícil que un perro, pueden adiestrarse para acostumbrarles a realizar diversas acciones. Veamos algunos consejos para poder adiestrar a nuestro gato.

adiestra-a-tu-gatoDe pequeños, mejor. Como en las personas, a medida que vamos ordenando y cumpliendo acciones, los animales se van acostumbrando y es mejor adiestrarlos de bien pequeños. Si tenemos la suerte de que los gatos nazcan en casa, será mucho mejor para poder dar parámetros y que los vayan aprendiendo a medida que crecen.

Dar recompensas. Adiestrar a un gato no es tarea fácil. Al igual que explicamos en el post sobre cómo controlar la obesidad de tu perro dar recompensas es siempre positivo. Pero podemos conseguir, por ejemplo, que dejen de rascar el sofá, de arañar los muebles y otros con algunas sencillas pautas. Una de ellas es dar recompensas. Cada buena acción que habremos ordenado previamente puede ser premiada con una caricia o normalmente con un alimento que les guste mucho.

Sonidos y otros. Para que no repita acciones malas, como puede ser rascar el sofá o a nosotros mismos, les avisaremos que esto no está bien con algún sonido estridente. Ello puede asustarlos y molestarlos, así que no debe ser demasiado fuerte. Pero a medida que pase el tiempo, el gato aprenderá a que ello no está bien y lo asociará inmediatamente.

Métodos de repetición. Para conseguir que el gato vaya siempre a su cajón a hacer necesidades, o no se asome a la ventana o bien no entre en los armarios, deberemos hacer diversas acciones repetitivas que indican lo que queremos conseguir. Con la repetición en el tiempo, el gato lo hace de manera inconsciente y ello se convierte en una dinámica cotidiana.

Castigos. Se debe tener un especial cuidado con los castigos a los animales, al no acabar siendo algo perjudicial, como que acaben teniendo miedo a sus amos. Nuestras reacciones no pueden ser en ningún caso violentas. Basta con mojarles un poco, alzar la voz, decir no repetidas veces, etc. Para comprender que eso no se hace.

Sesiones de adiestramiento. Algunos veterinarios recomiendan iniciar sesiones de adiestramiento. Deben ser cortas, centrarse en una acción concreta y dar una recompensa final. Esto puede hacerse cada día y desde que los gatos son pequeños.

Consultar adiestramientos profesionales. Si lo has intentado todo, y tu gato sigue sin hacer caso omiso, puedes solicitar los servicios de un adiestrador de animales que te ayudará en lo que necesites.

¿Y tú cómo haces para educar a tu gato?