Es uno de los inconvenientes de comportamiento canino más frecuentes, en especial en la etapa de cánido, si bien existen casos en edades adultas. Quizá no nos importe cuando muerda unos tenis viejos o bien un harapo viejo, mas cuando muestra una fijación por el control a distancia, una bolsa o bien complementos, estoy convencido de que va a comenzar a apreciar solucionar este inconveniente a la mayor brevedad.

Lo esencial es que comience lo antes posible a enseñarle a base de paciencia y educación positiva.

Perros que muerden los muebles

Como en el caso de los bebés humanos, los cachorros tienen la necesidad de morder en el momento en que le duelen las encías que se están desarrollando. De esta manera, calman la ansiedad que les produce. Probablemente, por la poca experiencia que tienen, no comprendan cuando lo castiga o bien afirme que no, pues es un procedimiento que ha de ser repetitivo y incesante.

¿Qué hacer, entonces?

El paso inicial va a ser lograr un mordedor. Hay de muchos tipos y formas, con sonido y sin sonido, más suaves o bien duros. Escoja 2 con cualidades diferentes a fin de que pueda probar con los dos.

Ponga al cánido en un espacio vacío con espacio suficiente para moverse y déle el nuevo mordedor. Cuando comience a morderlo, premíelo con palabras como «bien hecho», así como con caricias e inclusive algo de comida para perros.

Interaccione con el can y el mordedor y toda vez que lo use vuelva a premiarlo

Si bien es esencial promover la educación a través de el refuerzo positivo, es verdad que su cánido debe aprender el significado del no. Cuando muerda, y solo cuando esté mordiendo un mueble o bien objeto no tolerado, debe decir un » no » firme y apuntar al objeto en cuestión.

Asimismo puede darle un toque, por servirnos de un ejemplo, cerca del hombro, mientras que pronuncias «no». Este es un procedimiento frecuente entre perros de exactamente la misma manada. Eso desviará su atención y cuando esté desconcentrado, debe ponerlo en otro sitio de la casa y regresar a ofrecerle su mordedor.

Recuerde que se trata de un hábito que debe adquirir y como can que es, precisará tiempo para comprender todo el proceso.

Si el inconveniente se agudiza mordiendo nuestras manos, puede emplear las siguientes opciones:

Finja un enorme dolor: como harían sus compañeros de manada, si pronuncia ciertos chillidos su cánido comprenderá de forma rápida el papel.

Sepárate de él: en el instante en que lo muerda, deja de jugar con él y hazte a un lado sin hacerle caso.

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