Los alimentos de origen vegetal representan aproximadamente el doble o el triple de la ración de carne y constituyen, con las grasas, un aporte calórico esencial. Es importante conocer cuáles digiere mal el perro y cuáles le benefician. También es importante tener estas consideraciones a la hora de comprar pienso para perros, el propietario de un perro debe saber interpretar los ingredientes facilitados por el fabricante, aunque lo piensos de las grandes marcas del tipo royal canin, taste of the wild o pienso nutro ya vienen en una proporción adecuada. A continuación vamos a ver los efectos que tienen en los perros diferentes alimentos de origen vegetal:

comirda-vegetal-para-perroArroz. Es el complemento que se emplea con mayor frecuencia. En los comercios se encuentra un arroz cascado, muy barato, que cumple perfectamente su misión. La utilización de sus hidratos de carbono es más completa y su potencial energético se utiliza al máximo. El arroz debe estar muy cocido y, si es posible, lavado tras la cocción.

Harinas. Su cocción determina su grado de digestibilidad. El pan es perjudicial desde todos los puntos de vista: difícil de digerir, nocivo por su gluten y sus fitatos, es fuente de fermentación intestinal y a menudo produce eczema. Si el dueño no dispone de medios económicos suficientes para alimentar a su perro a base de carne, y el pan tiene que ser una parte importante de la nutrición del animal, es muy importante que el pan se cueza de nuevo antes de dárselo al perro, para facilitarle su ingestión.

Las pastas alimenticias son mejor aceptadas y digeridas según su modo de preparación. Deben cocer mucho tiempo. Deben evitarse las patatas, pues el perro las digiere muy mal. En todo caso, nunca deben constituir más de una cuarta parte de la ración y además deben estar muy cocidas y reducidas a puré.

El maíz y la avena pueden darse en forma de copos o harinas. Sin embargo, pese a la publicidad que pudiera hacerse sobre su abundancia en proteínas, éstas son de mala calidad. Por el contrario, la soja, por ser muy rica en grasa y en materia nitrogenada, es particularmente recomendable y constituye actualmente un elemento importante de la dietética canina que se sigue en los Estados Unidos.

Legumbres. Excelente fuente de vitaminas, son útiles para el perro de ciudad, pues facilitan el tránsito digestivo y evitan la descomposición. Sin embargo, su exceso puede provocar una irritación mecánica del intestino. Entre las legumbres verdes, las más asimilables son las espinacas, la lechuga, los puerros, las alubias (preferentemente vainas verdes), las zanahorias, las remolachas y las coles. Deben servirse muy cocidas y preferentemente muy aplastadas. Señalemos, no obstante, que las zanahorias y las espinacas disminuyen la absorción del calcio. Evítese darlas a los cachorros o a los perros muy viejos.

Frutas. A muchos perros les encantan, lo que para sus propietarios es fuente de extrañeza o de satisfacción. Si bien pueden darse como golosina a un perro adulto, no hay que olvidar que pueden tener efectos devastadores en el equilibrio mineral del cachorro.